El tiempo continuaba su curso para Bianca. Aunque no se le exigía demasiado, trataba de entretenerse durante las largas horas en aquella casa. No era necesario que ayudara con las labores, la servidumbre se encargaba de todo, pero su espíritu inquieto la impulsaba a ocuparse en algo. Si no pintaba, entonces confeccionaba, o dibujaba, dedicándose un poco a todo, tratando de entretenerse y ocupar su mente.
Ese día, se encontraba en la habitación donde Lorena solía pintar. Bianca recorría las pint