El aire del hospital quedó atrás, reemplazado por la promesa de la familiaridad del hogar. En el camino de vuelta, Lorena, con una mezcla de seriedad y cariño, le repitió a Bianca las recomendaciones del doctor.
—Mira, Bianca, el doctor fue muy claro. Tienes que descansar mucho, evitar cualquier estrés. Nada de agobios, ¿me escuchas? Es crucial que mantengas la calma para que este embarazo vaya bien.
Bianca escuchaba atentamente, su mirada fija en la carretera, asintiendo con cada palabra.
—L