Los tres se marcharon juntos y llegaron a la mansión Carter, aquel lugar que Ania no había pisado desde que tuvo ese horrible accidente en las escaleras y que solo recordarlo le producía un escalofrío.
Pero Liam tenía razón, mientras Elián se recuperaba, no era bueno tenerlo en un hotel; comprar una casa, equiparla y conseguir personal tomaría tiempo.
Elián necesitaba una dieta especial y cuidados, aún tenía que asistir a citas seguidas de chequeos, por lo que, lo ideal era que el niño se hos