Flashback:
Luego de un fuerte golpe, la puerta del pequeño consultorio se abrió con un azote, que fue seguido de un grito.
— ¡¿Dónde estás, imbécil?! ¡Te voy a matar…!
— ¡Liam…! — Álvaro se levantó de su lugar tras el escritorio, confundido.
Pues luego de haber pasado tantos años, Álvaro no se esperaba volver a ver a su viejo amigo.
— Doctor, lo siento mucho, pero este hombre… Entró como loco… Llamaré a la policía… — Avisó la recepcionista, algo nerviosa.
— No… — La detuvo Álvaro. — No se