Ania la miró con rabia, conociendo muy bien la verdadera intención de Alicia, ella pretendía usar a Elián como un trampolín para quedarse junto a Liam.
— Está bien, lo firmaré.
— Wow, me conmueves hermana, esto es todo lo que el amor de una madre puede soportar solo para salvar a su hijo… — Alicia hizo una mueca sobreactuada llena de ternura. — Te prometo que cuidaré muy bien a mi sobrino por ti… Ahora, puedes ir a despedirte, yo prepararé todo.
— Alicia… No tenemos tiempo…
— ¿Lo tomas o lo dejas?
— Está bien, está bien… Hablaré con los doctores para el nuevo trasplante… — Agregó Ania.
— Sí, sí, si, como digas… — Alicia la acalló con hastío, luego, volvió a sonreír satisfecha y se dio la media vuelta.
Se escucharon pasos alejarse, Liam se recostó a la pared con la respiración agitada, quizás algo cansado por haberse levantado antes de lo que debía, pero en realidad él estaba consternado por todo lo que escuchó.
— ¡Doctor! Disculpe… — En un pasillo del hospital, Alicia llamaba