— Sabía que eras tú, siempre lo supe… — Susurró Alicia para levantar su mano y soltar una fuerte bofetada en la mejilla de Ania, que le hizo girar el rostro. — Maldita mentirosa, todo fue un plan para hacerme quedar mal, ¿no?
Esto, Ania no se lo esperaba, se quedó por un instante allí, sosteniéndose la ardiente mejilla, en silencio, pensando, improvisando un plan.
Pues si su mayor deseo era que Liam nunca se enterará de la existencia de Elián y se lo arrebatará, el que Alicia lo supiera, imp