— Oh, Liam, me hace tan feliz que hayas aceptado finalmente salir a cenar conmigo… — Sonrió Alicia, al tiempo que estiraba la servilleta con coquetería sobre sus piernas.
— La verdad, acepté acompañarte a cenar porque hay algo que me gustaría hablar contigo… — Comentó Liam.
— ¿Ah, sí? — Alicia se emocionó.
¿Qué querría decirle Liam?
Él la había traído a un elegante y romántico restaurante, lo que parecía un indicio positivo, pero justo cuando Liam iba a decir algo, llegó un mesonero para t