La luna había salido y ella comenzó con gruñidos.
—¿Qué te pasa, estúpida?
Adara solo tenía una oportunidad y les dijo con voz ronca.
—Soy una Gris… Y los devoraré a todos.
Ellos retrocedieron y ella cayó al suelo retorciéndose y alarmados retrocedían.
—Espera….
Arqueaba su cuerpo de forma alarmante, unos salieron corriendo.
—Perdónanos la vida —dijo uno nervioso.
—Me los comeré a todos.
Se arrastraba haciendo ruidos y los hombres huyeron alarmados, mientras que un aullido rompía el silencio y Adara se relajó.
Revisó lo que habían dejado y comió un poco de cerdo y tomó algo de vino.
Un arma y caminó por entre el bosque guardando cuidado, tenía que buscar la forma de sacar a Stefano de ese hechizo.
Caminaba sin rumbo cuando una flecha dio contra un árbol y ella se alarmó, alguien la atacaba.
—¿Quién anda ahí?
No obtuvo respuesta y ella fue más cauta y otra flecha por sus pies.
—Estoy desarmada, no tengo nada.
Rick y sus hombres salieron todos con armas apuntándola.
—Así que eres la Gris