Capítulo 35 Consecuencias

Adara tomó el té y se recostó en la cama a esperar que todo estallara. Cerró sus ojos y se durmió profundamente.

Cuando Agar despertó y vio a sus dos hermanas dormidas y luego a Lysandro y a Orestes, lo supo.

Corrió a las mazmorras y vio a los guardias dormidos.

—¡No! ¡No!

Fue a la celda y estaba vacía.

—Maldita, maldita traicionera.

Corrió a buscar a Adara que dormía plácidamente y Orestes se despertó y se dio cuenta de que estaba en el comedor.

—Cielos, me quedé dormido.

—¡Nos drogaron, idiot
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