Capítulo 27 La venganza de Orestes
Para ese instante Eleazar empuñaba su espada listo para atravesar al maldito.
—¡Cómo pudiste hacerle eso a mi hijo!
—Con mucho placer lo hice. Cuando tuve el pergamino en mis manos supe lo que debía hacer.
“Fui a la cueva llevándolo y le dije.
—Soy Orestes, rey Troe y traigo el pergamino con los sellos de los reyes.
—Entra, Orestes. ¡Entra te ordeno!
—¿Cumplirás tu palabra de ayudarme?
—Palabra de bruja.
—Sal, quiero verte.
La bruja era una sombra.
—Rompe el pergamino delante de mí y di te libero en nombre de los reyes.
Lo grité con todo el placer del mundo.
—Te libero en nombre de los reyes.
Cuando el pergamino se rasgó la tierra se estremeció y la bruja fue liberada.
—¡Libre al fin!
—¿Quién eres?
—Mi nombre es Agar y tú me liberaste.
—¿Cómo me ayudarás? Ellos ya van a tener un hijo, debe estar naciendo ahora.
—Un príncipe, perfecto…
—Quiero que sufran lo indecible, lo que he sufrido yo durante este tiempo.
Ella tomó una copa y la sumergió en su cald