Stefano estaba molesto por el beso que la joven le había plantado, no esperó que Adara usara ese tipo de trucos con él.
La joven le servía esa noche y comentó.
—Es una linda noche sin luna, antes creía que las noches con luna eran… Románticas.
—¿Por qué hiciste eso?
Ella se dio por desentendida y le ofreció más comida.
—¿Más asado?
—Si crees que eso podrá funcionar, no lo hará, estoy maldito y no quiero que mi maldición te alcance.
Adara le dijo con dolor.
—Es el intento desesperado de una mujer