La mañana transcurría tranquila: una junta, una reunión por videollamada… el nuevo asistente ya se encontraba trabajando en las oficinas, mientras que Evan y Rose seguían en la biblioteca de la mansión. No sabíamos nada del juicio para pedir el ADN. Mi padre, como hijo mayor de mi abuelo, se había opuesto a la exhumación del cuerpo. Edward y Margaret, por su parte, habían dicho que no… por ahora. William, en cambio, se encontraba “fuera del país”. Estaba en uno de los resorts de la familia Dela