Capítulo 40
Narra Xavier
Esa noche, después de ver la maldita marca de Ares en su cuello, sentí que todo mi mundo se desmoronaba.
No entendía por qué Mía me hacía esto, Sabía que la amaba y era correspondido, sabía que era mi todo, Que hubiera dado cualquier cosa por sus besos, por tenerla en mis brazos.
Acabábamos de hacer el amor... una y otra vez, hasta que su cuerpo se rindió al mío, hasta que creí sentir su alma aferrarse a la mía. Nunca había sentido algo tan real, tan fuerte, ella era