Entonces, una furia descontrolada me ardió por dentro con tal fuerza que me temblaban las manos.
¿Cómo se atrevía Brenda a hacer semejantes acusaciones tan escandalosas? Todas las demás afirmaciones que había hecho ya eran lo suficientemente insultantes y condescendientes. ¿Pensar que yo era una pobre víctima de Alex que necesitaba rescate? Una cosa era eso. Pero acusarlo abiertamente de algo tan... tan...
Un gruñido de coraje se me escapó de la garganta. La urgencia de golpear algo estuvo a pu