Un mes después
Las cosas con la familia de Sara estaban mucho mejor, los ataques estaban menguando, y la investigación en contra de Ronald y sus secuaces cada día mejoraba.
Un poco de paz había llegado a ellos, algo que hacía que el corazón de Sara se mantuviera tranquilo por un momento.
Sara acaricia su vientre mientras su pequeña y sus tíos juegan con ella en el pequeño lago que tiene el lugar.
—¿Sigues adolorida? —le pregunta Alan a su lado.
—Se mueven mucho, mis costillas terminaran vue