Ahora nos observaba la mujer que tenía frente a él una y otra vez, la mujer que tenía la cara desfigurada le sonreía como si fuera su mejor amiga.
—¿ no me recuerdas? — ella aún sin dejar de sonreír.
— no te cuide quién eres.
— claro que lo sabes, dentro de tu mente hay un recuerdo que no quieres traer, pero cuando lo hagas recordarás quién soy.
Alan negó un par de veces, él sabía que una parte de él lo conocía pero no recordaba de dónde.
—¿ qué es lo que quieren de mí? — preguntó ella.
—