89. Mi juego apenas comienza
Zaleth
Este lugar me tenia con asco, llevaba más del mes encerrada, pero mi momento de huir, había llegado y gracias a mi querido Hugo.
Yo no nací para pudrirme entre rejas, ya tenia mi libertad ganada, lo supe desde el primer día, qué me trasladaron aquí, siempre ganaba y este no sería la excepción.
El oficial llegó cuando las luces se apagaron. Caminaba lento, seguro, como quien ya había tomado una decisión. No me miró al principio. Fingió revisar las cerraduras, pero cuando pasó frente a mi