88. Zaleth escapo
Leonardo
Habían pasado ya dos semanas desde que Zaira volvió a mi vida y estaba feliz a su lado. No solo físicamente… su memoria comenzaba a regresar poco a poco, como un amanecer lento pero seguro. Cada día recordaba algo nuevo, y yo estaba ahí, sosteniéndola, sin presionarla, solo acompañándola.
Estaba en la sala con nuestra hija en brazos cuando sonó mi teléfono. Zaira estaba cerca, observándonos con esa sonrisa suave que me desarmaba.
Nuestros planes seguían avanzando. Zaira y yo hablábamos