14. Engaños.
Leonardo
Dejé a Marcos vigilando la casa de campo en el condado de Collin contry, asegurándose de que Zaira y su madre no se movieran ni un centímetro sin que él lo supiera. Mientras tanto, me dirigía a la capital, directo al hospital privado Health. Según el informe, Angélica había tenido un “accidente” caminando en una pasarela. Iba apurada, como siempre, queriendo demostrar que podía con todo. Se torció un pie. Vaya tragedia nacional y todo los periódicos y reporteros no paraban de querer saber mas.
Tenía que estar a su lado por mera apariencia, nada más. Si fuera por mí, no movería un dedo. La ironía era que, poco antes de venir, estuve a punto de acostarme con Zaira otra vez, pero no sucedió. Aun así, pude notar que estaba cayendo en mi red de mentiras.
Era impresionante lo fácil que era manipularla, cómo reaccionaba a unas simples caricias frías que no llevaban nada más que odio disfrazado. Creo que aún no sabe que me voy a casar y eso sí que va a dolerle. Cada parte de mi veng