ASTRID
Ajuste con una liga, mi cabello, una coleta alta era siempre mi peinado.
—Está hermosa, mi luna. —me aduló Lila—. Y tiene un brillo especial en su rostro. —mencionó.
Me sentía bien, tranquila a pesar del reencuentro con Magnus, verlo de nuevo me hizo afirmar que lo sentía ya nada más por él.
Sonreí al verme en el espejo, me sentía bien conmigo misma.
—¿O se debe a algo o alguien? —con su codo golpeó mi cintura, un claro gesto que sus palabras eran de doble sentido.
—Estoy feliz conm