FREYA
Tomé un baño después de mi aventura con Eunice. No podía negar que eso había sido peligroso, pero a la vez había sido algo emocionante.
Me puse una ropa cómoda para tomar una siesta. Caleb y Leif seguían en reunión con los ancianos, lo que significaba que los ancianos no estaban en un acuerdo con los ancianos.
Abrace una almohada cuanto escuché la puerta abrirse.
Caleb e ingresó, su postura firme y su mirada fija en mí.
—Los ancianos aceptaron —dijo al fin, rompiendo el silencio con vo