Desperté sintiendo el calor de la mañana filtrarse entre las cortinas gruesas de la habitación. Me estiré con lentitud, sintiendo los músculos relajados, la mente en calma. Aún estaba oscuro dentro del cuarto, pero ya podía intuir que el sol comenzaba a iluminar las tierras del Reino del Fuego.
Me giré con una sonrisa, buscando con la mano el cuerpo de Caleb a mi lado… pero mi mano encontró solo sábanas frías.
Abrí los ojos de golpe.
Vacío.
El lado de la cama donde se había acostado anoche esta