NARRADORA
Dalila la encontró media moribunda y enloquecida y se quedó con las pocas Centurias a sobrevivir y sanar su cuerpo y su mente.
En esa guerra absurda, ambos bandos habían perdido vidas inocentes, y si Anastasia seguía a su Alfa con fidelidad y devoción, era porque Raven se lo había ganado, con su justicia y su valentía.
Esta generación de Centurias estaban hartas de tanto odio, solo deseaban vivir en paz y que su raza de hombres lobos, las perdonara y aceptara.
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— ¡Raven, está