AMBER
Clavo las uñas en su fuerte espalda y lo abrazo.
— Vincent… Mmm – gimo descontroladamente mientras la necesidad crece en mi interior.
— Amber, no aguanto más nena, abre bien las piernas, te juro que dolerá solo un momento, mírame, mírame mi vida – susurra contra mis labios y siento su enorme polla palpitar en mi entrada.
De repente tengo algo de miedo al dolor y me tenso, es tan grande, ¿siquiera cabrá eso dentro de mí?
— Relájate pequeña, serás mía mi Alfa, al fin serás completa… mente …