NARRADORA
— Esa mujer odia a muerte a las Centurias, no parará hasta exterminarlas y si se obsesionó contigo Cedrick, fue por algo, si tú no estás, ¿a quién crees que trasladará su enfermiza obsesión?
— A mi cachorro, pero nadie sabe que es … mío… — Cedrick se quedó pensativo, si ese hechizo embustero no lo engañó ni al él, mucho menos a una verdadera bruja.
Sabría enseguida que Aidan era su descendiente y sentiría la magia de invierno en su interior.
Estaba convencido de que ella buscaba a su