CEDRICK
Sentí un nudo en mi pecho al verla con ese pequeño cachorro entre sus brazos, abrazándolo y dándole besos.
Sus hermosos ojos lo miraban con cariño y amor.
Él la llama mamá, en innegable que es su hijo, pero las dudas me asaltan y me carcomen los celos y la incertidumbre.
Se parece a ella, pero no se parece a mí, ¿acaso no he sido su único hombre?, ¿durante estos años, ella ha buscado consuelo en los brazos de alguien más?
Mis guerreros encontraron los rastros de un fuego mágico en lo pr