— Vamos bebé, cierra los ojitos, ya te canté y te hice un cuento, ¿de dónde sacas toda esa energía? Descansa y verás qué rápido llega mañana para que sigas jugando.
Raven subía la esponjosa mantita para tapar a su tesoro.
— Mamita, ¿cuándo mamá Sena me va a llevar a correr por el bosque? – le preguntó inocente, agarrando contra su pequeño pecho, su lobito de peluche naranja, sin el cual no podía dormirse.
— Bueno, mamá ha estado ocupada, pero prometo que pronto saldremos de aventura, ¿bien?
Ra