RAVEN
Al otro día, en medio de las celebraciones por la nueva coronación de Rey Alfa, escapé de mi prisión en la torre con los arreglos de Vincent.
Me escabullí entre el bullicio de la plaza, con una pesada capa puesta, para ocultarme por entre los presentes.
Cedrick no volvió esta mañana a mi habitación y era muy clara la decisión que había tomado.
Por supuesto, en el fondo de mi tonto corazón quedaba la última esperanza, por eso, no me había ido aún y aguardaba entre las personas, arriesgándo