CEDRICK
— Raven, amor, ¿qué sucede? – no puede ser que sepa ya la verdad, no estoy listo para romperle el corazón, ¡nunca lo estaré!
— Aceptaste ser el Rey Alfa, ¿cierto? Lo aceptaste con la condición de deshacerte de mí, de casarte con tu mate. Tú ya habías encontrado a tu mate, ¿verdad? Y no me había dicho nada.
— ¡¿Quién estuvo aquí?! ¡¿Quién te dijo?! - le pregunto alterado por mi desesperación, poniéndome también de pie.
— Entonces es cierto – sus ojos rojos, humedecidos, decepcionados y t