NARRADORA
El Rey la arrastró hacia él y la tomó con fuerza de las dos mejillas, a pesar de su resistencia, haciéndola mirarlo a sus ojos como dos pozos sin fondo.
— Es mejor que te hagas una idea de quién es tu nuevo dueño, luchar solo te traerá más dolor – le habló de cerca y Raven sentía náusea al sentir su aliento en su rostro y sus feromonas tan dominantes y agresivas, aplastándola sin compasión.
Su cabeza latía de dolor.
— Si ya eres el Rey, ¿para qué me quieres? ¡No puedo usar mi poder, s