El portal vibró como si hubiera recibido un golpe desde el interior. Eryndor dio un paso atrás, alarmado.
—¿Qué demonios fue eso? —preguntó Blade, tensando la mandíbula.
Vladislav no respondió. No podía.
Su conexión con Adara lo había atravesado como un relámpago. Ella había estallado en luz, había invocado algo… y luego, de pronto, silencio. Un silencio tan abrupto y total que le arrancó un gruñido desde el centro del pecho.
—Algo la tocó —murmuró, casi sin voz—. Algo… que no debería haber pod