—¿Por qué no dejo de pensar en ti, Claudia? —se preguntó, mientras imaginaba sus labios y sus manos explorando las exuberantes curvas de aquella mujer.
Se increpó a sí mismo una y otra vez, por pensar en ella.
—¿Qué carajos te pasa? El amor no es una opción jamás. Claudia Lima es apenas una más de tantas otras.
Se volteó de espaldas a la puerta, tomó el libro y comenzó a leer. Debía sacarse a aquella mujer de la cabeza antes de que fuera demasiado tarde.
Mientras Paul se debatía entre el