Giorgio me envió el número de una agencia de seguridad, pero antes de que pudiera llamarlos, me llegó un mensaje suyo. Decía que ya tenía a un hombre de confianza, alguien muy bueno en su trabajo, y me dio su contacto. No perdí tiempo y llamé de inmediato. Alessandro, como se presentó, fue amable, directo y profesional. Me aseguró que estaba listo para comenzar cuando yo lo indicara, así que acordamos reunirnos al día siguiente en un restaurante cercano.
Colgué la llamada, pero no tuve tiempo p