La luna llena salió a las nueve y cuarto.
Nadia lo sabía de antemano porque Nadia sabía estas cosas con la precisión de quien ha pasado décadas rastreando el calendario lunar con la misma atención que otros rastrean sus propias respiraciones: sin esfuerzo, como condición del existir.
—Esta noche —había dicho en la cena— es la luna del comienzo de temporada. La primera luna llena después del solsticio. —Sus ojos habían recorrido la mesa.— Los pergaminos más antiguos describen un ritual que los c