Ariana
La presión me aplasta como una maldición silenciosa. Cada segundo que pasa me consume un poco más, y ya no sé si la guerra que llevo dentro de mí es más peligrosa que la que se desata en las calles. Mi mente se convierte en un campo de batalla, y las lealtades que antes definían quién era, ahora se disuelven en un mar de confusión.
Killian, mi amor, mi salvación… mi condena. Por él, lo arriesgaría todo. Lo sé, lo siento en lo más profundo de mi ser. Pero también está mi familia, mi padre