La señora Valentina insistió en que la chica fuera a pasar unos días con su novio durante el tiempo que ellos permanecieran con su hijo.
—Mamá. Creo que estás siendo muy ingrata, ella paga su estadía aquí.
Intentó defenderla.
—Tú no tienes necesidad de pagar un alquiler entre dos. Tú puedes hacerlo solo, eres un heredero.
Aleyda abrió los ojos de par en par. Ahora siente miedo y entiende el porqué él no se ha enamorado de ella. Es obvio, ella es pobre, mientras que él está en un nivel más alto