Al día siguiente, Aleyda no llegó a clases. Sentí largas las horas sin ella. Le había enviado un mensaje de texto pero no había tenido respuesta y eso me hizo preocupar.
Durante la semana no volvió a clases. Yo estaba realmente preocupado, no sabía de que otra forma contactarla y tampoco habían amistades que me pudieran brindar información.
Fui a secretaría a buscar su información. Expuse su caso y de inmediato me dieron acceso a sus documentos personales. Tomé una captura de pantalla de su d