*** Los primeros sirénidos ***
Una tarde como cualquier otra, Perséfone, guardiana de la primavera, se bañaba frente al mar. Su única compañía eran sus ninfas: Mazia, Atargatis y Rabana, quienes entonces podían transformarse en seres híbridos, mitad humano y mitad ave. A lo lejos, sus escoltas, los hombres jóvenes: Oánes y Varión, vigilaban la costa sin sospechar el destino funesto que se cernía sobre ellos.
El sol doraba la piel de Perséfone mientras se despojaba de sus prendas para sumergirse