Capítulo 74. Un anuncio inesperado.
Izan
Lancé una última mirada a la joven inconsciente antes de salir. Su rostro pálido y magullado me perseguiría, lo sabía.
Me pasé las manos por el rostro. Estaba agotado. Furioso. Jodidamente frustrado.
Mandé a buscar a tres mujeres. Llegaron justo cuando comencé a caminar por el pasillo.
Les dejé claro que se turnarían para atenderla, que no quería gritos, ni quejas, ni desobediencia.
—Una palabra fuera de lugar… y las saco a las tres —advertí—. Deben cuidarla y protegerla.
Ella descansaría