Capítulo 151. Entre familia.
Enrico Armone
El aire dentro del salón principal era tan espeso que podía cortarse con un cuchillo. Cada paso resonaba como un tambor de guerra, mientras Dominic Ivankov se mantenía de pie al fondo, rodeado por la penumbra y la tensión acumulada.
Su presencia no era la de un anfitrión, sino la de un centinela dispuesto a defender su trinchera.
Su última frase retumbó en mi cabeza como un disparo directo al alma.
“Trina me pertenece”.
No fue un error. No fue una provocación sin intención. Lo di