Capítulo 150. Trina me pertenece.
Andru
Corrí con el corazón, galopándome en la garganta. Aunque le había dado la orden a uno de los hombres, tenía que verificar por mí mismo que todo cesara. Cada paso que daba hacia el portón principal parecía llevarme directo al filo de una guerra.
El aire olía a pólvora, a tierra mojada y a sangre reciente. Los cuerpos de dos hombres yacían cerca de la entrada. Los dos eran nuestros y al otro lado uno de ellos.
—¡Alto el fuego! —grité por el radio, apretando el botón con tanta fuerza que m