Capítulo 119. El Tic-Tac del juicio final.
Seamus
Las luces tenues iluminan la sala, y en mi mente, el futuro ya está sellado. Lo he logrado. Al fin, todo lo que he deseado está a punto de ser mío. La paz, la superioridad. Todo al alcance de mi mano. Dominic está roto. No pudo con la presión. Pensó que podría salvar a su amada Trina, que podría doblegarme. Pero no. El juego ya terminó, y yo soy el único ganador.
Solo falta que él haga su entrada a este lugar, para sellar mi triunfo con sangre, con la sangre de Trina Quintero, la mujer q