Cap. 89. Dormir sin ti, despertar sin alma.
POV Maite.
No dormí. O si lo hice, fue solo por momentos, entre lágrimas y pensamientos que me asfixiaban el pecho.
Al amanecer, mis ojos estaban tan hinchados que dolían. Sentía los párpados pesados como piedras.
Aris pasó toda la madrugada tras la puerta, susurrando mi nombre, suplicando… pero no abrí. No respondí. No podía permitírmelo.
Agradecí en silencio que los sedantes que les administraron a los niños en el hospital todavía surtieran efecto. Si hubieran estado despiertos, habrían pedid