Cap. 83. Promesa de compromiso.
POV Maite.
Las palabras de Marina quedaron vibrando en mi cabeza como un eco maldito. Pero me obligué a respirar hondo. No… no iba a caer en sus provocaciones. Esa mujer disfrutaba revolcarse en el odio, en el caos, y solo buscaba arruinar mi felicidad. No le daría ese gusto.
Nos fuimos. Y para mi sorpresa —y también mi alivio— todo lo que Aris había dicho era real. No se trataba de una simple puesta en escena para irritar a mi madre y a Marina. Era verdad. Todo.
Después de comer algo delicios