Cap. 155. Papá volvió de las estrellas.
Narrador omnisciente.
En cuanto Alexandros cruzó el umbral de la mansión, dos gritos agudos rasgaron el aire.
—¡¡¡PAPÁÁÁ!!! —chillaron Gianna y Gael, desatando una estampida infantil hacia él.
Corrieron como si el mundo entero no importara, y como si el tiempo no hubiera pasado.
Se le lanzaron al pecho, abrazándolo con desesperación, como si temieran que pudiera esfumarse otra vez.
Maite, de pie a unos pasos, percibió cómo algo dentro de ella se contraía violentamente y se arrepintió de haberles