Cap. 100. Villano por elección.
Narrador omnisciente:
La camioneta avanzaba rugiendo en la claridad que brindaba la mañana. Había pasado media hora de silencioso castigo para Maite, quien miraba a Alexandros con furia contenida, ya que le había pedido que se detuviera una y otra vez.
La ansiedad la estaba consumiendo, y la impotencia se apoderaba de ella. Miró a su alrededor, buscando una salida que no existía.
—¿Te diviertes jugando conmigo de esta manera? — le exigió, pero él no le prestaba atención. Si no que con sus mano