Cap. 101. Un mes de tregua.
Narrador omnisciente:
Alexandros subió al avión, sin prestarle atención, mientras ella lo observaba con los ojos llenos de lágrimas. La angustia la estaba devorando por dentro, el temor a perder a sus hijos era más grande que la rabia.
Dentro del avión, los niños, pequeños e inocentes, lo miraban, temerosos. Gianna, abrazada a su padre, con sus ojitos llenos de dudas, y Gael, más grande y consciente, lo veía con ese silencio que solo los niños tienen cuando algo no les cuadra.
—¿Papito por qué