El vehículo militar frenó frente a la escalinata de mármol de la mansión North con una brusquedad que hizo que Diamond se tambaleara en el asiento.
A través del cristal, la estructura de piedra se alzaba como un coloso gris bajo el cielo plomizo.
Aunque el calendario dictaba el inicio de la primavera, el aire que se filtraba por las rendijas era un látigo de hielo que le recordaba que en Transilvania el invierno nunca moría del todo; solo se adormecía.
Diamond se quedó inmóvil, observando la fa