El muelle de madera crujió bajo las botas de Ridell como si el mismo suelo estuviera advirtiendo el desastre.
Diamond, atrapada entre el hombre que representaba su libertad y el hombre que simbolizaba sus cadenas, sintió que el mundo se volvía lento.
Observó la figura del Capitán, su uniforme impecable contrastando con el entorno salino, y por un segundo se preguntó si el cansancio la estaba haciendo alucinar.
Pero el frío en su mirada era real.
Era la plata fundida que la había perseguido en s