Mundo ficciónIniciar sesiónLa habitación está en completo silencio. Ni una palabra más ha salido de nuestras bocas desde que Enrico me dejó aquella última confesión. Nos encontramos al borde de un precipicio, donde las palabras se hacen vacías y las emociones, demasiado grandes para manejar. La tensión ha alcanzado un punto crítico, y, aunque intento resistirme, sé que no hay vuelta atrás.







